La comunicación en la asistencia

Pediatra
La importancia de la Comunicación en nuestro trabajo es tal, que cualquier pediatra experimentado coincidiría en que seguramente seríamos capaces de realizar muchos diagnósticos sin fonendo, sin analíticas o sin exploraciones radiológicas, pero sin embargo los pediatras no debiéramos actuar en la mayoría de los casos (exceptuando las situaciones de riesgo vital inmediato) si antes no nos hemos sentado en la cabecera del paciente, a conversar con él o sus familiares.
El modelo de comunicación común a todas las formas de relación interpersonal, como la que puede ser médico-paciente, es la comunicación bidireccional, donde el emisor se convierte en receptor, y viceversa. Pero la práctica pediátrica tiene una connotación específica: el emisor-receptor en la mayoría de los casos no es el paciente sino la familia.
Una idea básica que debe quedar clara en la cabeza del pediatra es que su paciente SIEMPRE es el niño. Nosotros trabajamos para el bienestar del niño, aunque el emisorreceptor sea la familia en muchas ocasiones.
Por eso debemos tener siempre presente la capacidad lingüística de nuestros pacientes y tratar de establecer comunicación directa con ellos. A partir de ahora cuando hablemos de paciente nos referiremos al binomio niño-familia.
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